August 27, 2007

Alqua, compartiendo en comunidad

Archivado bajo: Cultura - dukebody @ 12:20 pm

alqua Hace mucho tiempo, allá por el año 1999, nació el proyecto Alqua. Como objetivo, romper las barreras del flujo de conocimientos, rebajando el muro entre quien enseña y quien aprende y rechazando de lleno la tradicional prohibición de copia.

Un proyecto, como dicen Álvaro y Pablo, sus fundadores, tan ambicioso que sólo es factible en comunidad, y quizá la falta de esa comunidad sea la razón de que se haya quedado “en la nevera” con nueve documentos libres.

Este año tuve la oportunidad de escribir, como un trabajo de apoyo a la docencia relacionado con una Beca de Excelencia que no me dieron, unos “apuntes” sobre mecánica lagrangiana aplicada a potenciales centrales. Siendo como soy, pensé desde un primer momento en publicarlos bajo licencia CC, y fue en ese momento cuando descubrí Alqua.

Me identifico en gran parte con sus principios, sobre todo con la idea de que es bastante absurdo restringir la reproducción de material educativo y los beneficios de aprender en comunidad, por lo que creo que merece la pena apoyarlo para conseguir quitarle el polvo y el frío.

Hay muchas formas de colaborar en el proyecto, pero sin duda una de las más sencillas es publicar documentos. Sí, si escribísteis o conocéis a alguien que escribió unos apuntes, una especie de libro, un artículo o cualquier texto que merezca la pena compartir (en especial profesores o profesoras), por favor, contactad por correo electrónico con Alqua, o conmigo dejando un comentario.

August 10, 2007

De viaje por Europa

Archivado bajo: Cultura, Amigos, Humor - dukebody @ 3:45 am

Hace mucho que debería haber escrito sobre este viaje; disculpad mi memoria de pez.

Ya sabéis que hace más o menos un año Bea y Jacobo, también conocidos como Jacobea, se fueron. Se fueron a Suecia, a Lund, de Erasmus, adentrándose en un mundo nuevo con gente nueva y un idioma nuevo muy raro, pero por suerte allí la gente también habla inglés. Pero las becas Erasmus no duran para siempre, y menos el alquiler de una casa, y algún día tenían que volver.

Si el viaje de ida lo disfrutaron visitando un montón de ciudades europeas, el de vuelta no iba a ser menos y no sólo lo disfrutaron ellos, sino que nos invitaron a Tabas y a mí. Prestos y dispuestos, Tabas y yo agarramos un vuelo Madrid - Malmö sólo de ida. ¿Porque nos íbamos a quedar a vivir allí? ¡Nooo! ¡Porque íbamos a volver a Madrid en coche! Un coche bastante pequeño, por cierto, por lo que tuve que limitar mi equipaje a tres pantalones cortos y uno largo, con tan mala suerte que uno corto se me manchó de mermelada el primer día y el largo me cagó una paloma con mucha puntería encima la tarde siguiente.

Ni Tabas ni yo tenemos demasiada idea de inglés, así que el primer día decidimos ir a Copenhague, también conocida como la ciudad de las bicis, los dos solitos; sin duda, una aventura de alto riesgo reservada a los más osados, los que no temen utilizar bicicletas sin frenos en el manillar extraídas de escasos racks. Casi no lo contamos.

A partir de aquí todo fue muy rápido. Malmö, Stralund, Berlín, Leipzig, Dresden, Chemnitz, Jena, Weimar, Erfurt, Bamberg, Nürnberg, München, Neuchwanstein, Ausburg, Rothenburg, Frankfurt am Main, Heidelberg, Baden-Baden, Freiburg, Ausfahrt, Colmar, Lyon y Remoulins pasaron ante nuestros zigzagueantes ojos en apenas doce días (ver mapa).

Un par de apuntes, o incluso más:

  • Si lleváis embutido para comer, llevad siempre cosas curadas, porque la mortadela se pone gris. Y huele fuerte y coge un sabor picante.
  • No hace falta malgastar espacio con un pijama. Yo dormía todos los días con la misma ropa y, al contrario de lo que cabía esperar, no me derretí, ni exploté, ni nada.
  • Tened cuidado con los mosquitos de Berlín. Pueden acabar con tus piernas, tus brazos y todo lo que les eches.
  • Sus aliadas son las plantas en maceta de Weimar. En cuestión de segundos transforman el ambiente en una especie de Mordor y se te lanzan a la cabeza ayudadas por el viento.
  • Por tercera vez, no estoy enamorado. Pero es que los sótanos me ponen a cien (me recuerdan a las mazmorras).
  • Al castillo de Neuchwanstein se puede subir sin pagar. ¡Que no os engañen!
  • Las aguas medio calentorras de Baden-Baden (Baden-Baden is so nice, that you have to name it twice — Bill Clinton) son una patata. Por lo mismo que te cuesta un vaso te puedes comer un trozo de carne encima de una rebanada de pan, si te dejan tus compañeros de viaje, claro.
  • Os sorprenderá que todas las autopistas alemanas lleven a Ausfahrt. Pero es que es así como se dice “salida” en alemán.
  • En Remoulins no saben inglés en general, y además los camping-caravaning están llenos. Nosotros tuvimos que dormir en un hotel.

En definitiva, merece la pena darse unas vueltecitas por Europa-Alemania, ya sea para alegrar la vista, aprender o decidir a dónde te vas a ir de Erasmus.

July 30, 2007

How stuff works

Archivado bajo: Cultura - dukebody @ 4:57 pm

¿Siempre te has preguntado cómo funciona un receptor GPS? ¿Te pica la curiosidad saber cómo las máquinas de poner multas saben a qué velocidad va tu coche? ¿Quieres saber por qué no eres nadie sin un café por las mañanas?

Hace ya bastante tiempo que encontré este sitio web para los más curiosos, o para los que simplemente tienen un gran cómo en la cabeza. Se llama How stuff works, y alberga una cantidad ingente de explicaciones muy accesibles para todos los públicos, siempre que entiendan inglés, claro.

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June 17, 2007

Eufemismos y exageraciones

Archivado bajo: Derecho - dukebody @ 6:49 pm

Texto grabado en una conferencia del abogado David Bravo, que aparece en un interludio del disco de Tote King: Un tipo cualquiera.

La primera de estas mentiras es el propio nombre: piratería. Es algo habitual en los medios de comunicación jugar con el lenguaje. Ustedes lo habrán visto, utilizan eufemismos para suavizar ciertos problemas graves, y utilizan también exageraciones para convertir en problemas graves lo que son realidades para nosotros inofensivas. Por ejemplo, en cuanto a los eufemismos, es habitual que ya no existan las guerras sino las intervenciones militares donde hay efectos colaterales, que son esos que saltan por los aires sin saber de qué va la cosa cada vez que hay una incursión aérea. ¿Es casi poético eh? Una incursión aérea…

Ya no hay paro en el paradisíaco mundo del eufemismo, sino que hay tasa natural de desempleo. Ya no hay pobres, sino carentes, ya no hay ricos, sino que los hay pudientes. Políticamente correcto es como se llama al lenguaje que utilizan en los medios de comunicación, es como se llama en realidad al disfraz que usan las palabras para salir en televisión. En cuanto a esto de los eufemismos, es curioso, porque cada vez que leo los periódicos me siento mucho menos preocupado por mis problemas, porque ahora sé que mi economía no se va al garete como pensaba, sino que simplemente está experimentando un crecimiento negativo, es decir que crece, pero que crece para abajo, crece en la dirección incorrecta. Y los ricos que me roban por el camino para que eso sea así, no son ladrones, sino que son cleptómanos, que se enriquecieron por un golpe de suerte, que es como decir que se enriquecieron como por arte de magia.

En cuanto a las exageraciones ocurre igual y tiene el mismo objeto, que es cambiar la percepción que tenemos de la realidad, y es ahí donde aparece en escena la palabra piratería. El hecho de que se establezca una equivalencia moral entre las personas que se descargan discos de música en Internet y las personas que asaltaban los barcos, mataban a la tripulación, la asesinaban, la saqueaban, la violaban algunos, los más viciosos… eso obviamente no es una casualidad sino que lo que se pretende es que una palabra así, piratería, con tantas connotaciones negativas, ya te esté dando una pista de lo que debes pensar, porque es complicado enunciar una frase como “yo estoy a favor de la piratería” sin que suene a demencia senil.

Texto grabado en una conferencia del abogado David Bravo, que aparece en un interludio del disco de Tote King: Un tipo cualquiera.

June 16, 2007

La lucha por la inconsciencia

Archivado bajo: Cultura, Filosofía - dukebody @ 10:37 pm

Esta imagen se comparte bajo CC-by-nc-nd y su autor es Lumosmaxima.

Hace poco me terminé “La plataforma” de Houellebecq y, aunque lejos de compartir su mundo de prostitución feliz, secundo su idea de que las relaciones sexuales están reprimidas en la moral occidental.

Incluso las relaciones personales. Personajes del teatro que es este mundo, tratamos de simular interés y felicidad, sobreactuamos, sólo porque nos da vergüeza admitir que no nos lo estamos pasando bien. Nos refugiamos en el alcohol como medicina habitual en nuestra lucha por la inconsciencia, por no pensar, o quizá por intentar pensar de verdad.

En las fiestas hay un montón de gente que se aburre, porque les cuesta sudor y sangre iniciar y mantener una conversación sobre temas triviales, cuando lo que en realidad desean es pura caza. Condenados por la desidia, incapaces de contar la verdad, incapaces de decir “deseo tus labios” o “quisiera verte desnuda en mi cama”, hablamos del tiempo, de los estudios, de las escenas de los Simpsons, de las vacaciones, buscando una excusa bajo la que ocultar nuestro ansia de placer.

Y nuestro miedo a la libertad.

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