Preguntando preguntas
Nueva noche, nuevo poema, si cabe, más absurdo aún que el anterior.
Volver a cada preguntándome qué he ganado y qué he perdido
cuando lo único que he ganado han sido las ganas de preguntar,
preguntar que es lo que siento,
preguntar si es el momento,
de volverme a enamorar.
Más absurdo no sé, pero muchísimo más ñoño, desde luego que sí.




