Ruanda 1994: testimonios
Quién me lo iba a decir cuando empecé con el grupo de teatro. Al final tantos meses de ensayo han dado su fruto; tanto esfuerzo dedicado ha servido para dar vida a unos testimonios, a unas palabras que nos quedan tan lejos y a la vez tan cerca.
Quiero dar las gracias a toda la gente que se acercó a vernos, porque no hay mayor recompensa para un actor que el apoyo de los espectadores. ¡Gracias!
“Cuando las cosas van bien todos te apoyan, pero cuando todo va mal salen los verdaderos compañeros”. (El leñador)




