Nunca
Siempre se me ocurre lo que podría haber dicho o hecho cuando a no hay vuelta atrás.
Me gustaría volver a intentarlo, tener otra oportunidad, arriesgar un poco más para acabar con la duda. Pero el tiempo su manía de ir hacia adelante no me ayudan.
Me gustaría haberte besado esa noche tan especial. Aunque sólo fuese por una vez, que no se quedase en el tintero.
Me gustaría que las noches en Argüelles y los grandes paseos fuesn más largos, sólo para verte y escucharte unos minutos más.
Me gustaría haberte dicho que no, que no me quería ir, que me habría quedado contigo hasta la madrugada. Pero tal vez me eclipsó la luna.
Y hoy me gustaría que supieses que no me alegro. Que tengo ganas de llorar y suena en mi cabeza esa musiquita que siempre escucho cuando noto que se me cierra otra puerta. Que hay muchos peces en el mar, pero tú eras mi favorito.
¿Quién sabe? A lo mejor mi último deseo se acaba de cumplir.
Nota: La historia que aquí se relata está dramatizada. La realidad es menos interesante y más ridícula: esta chica me gustaba y nunca se lo dije porque me echaba para atrás no jugar sobre seguro.




