Parece que ha funcionado el truco de desenchufar y guardar-esconder el módem para no poder conectarme a Internet. Ya sabéis que llevo meses sin conexión ADSL, por culpa de vete tú a saber quién, y la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información tiene un plazo de 6 meses para dictar sentencia, por lo que todavía me queda un largo periodo de incomunicación.
Gracias al desenchufe he podido dedicarme a ordenar mi colección musical digitalizada en directorios con la forma "artista/álbum", para tener todo más ordenado y que dé gusto (de veras que lo da), hasta completar una biblioteca de 8GB.
El caso es que me he dado cuenta de que tarde o temprano los sistemas de archivos basados en directorios tienen que desaparecer. Porque es un rollo tener que estar buscando a ver dónde guardaste la práctica de laboratorio, que si en "Mis documentos" o en "Archivos Isra", y en qué partición metiste cada CD de música, o cada película.
El futuro de la organización de ficheros y otros muchos objetos está en las etiquetas. Me explico, imagina que tú tienes un correo electrónico que trata sobre la digestión del pollo, que te ha llegado de la asociación española de colegas de los animales. Dónde lo guardas, ¿en la carpeta "digestiones" o en "asociación de colegas…"? Cada objeto se puede clasificar en función de una multitud de criterios, y esta es precisamente la virtud de las etiquetas, que puedes asignar todas las que quieras a un solo objeto.
De esta manera, por ejemplo, podrías etiquetar un archivo de música (un MP3, por ejemplo) con "rock, muy buena, 1998, recomendación de Isra, www.defcondos.org" (por supuesto, también podrían ser de la forma "estilo=rock, preferencia=muy buena, etc."). Así, si un día quisieses poner sólo las canciones que consideras muy buenas, símplemente se lo comunicas al reproductor (yo hablo con los ordenadores) y él lo hace. ¿Que un día quieres saber qué canciones te recomendé que escuchases? Pues lo mismo, muy sencillo.
Ya sé que ya están programados sistemas que utilizan etiquetas, como por ejemplo Gmail, Wordpress (categorías, pero se puede multicategorizar un artículo), o Delicious, y que los MP3 las incorporan de manera nativa (autor, título, álbum, año, etc.), pero sin embargo su implantación no ha llegado (o al menos yo no lo he visto) a los documentos de texto, y lo más importante, a los sistemas de archivos.
Adiós a las carpetas de "Archivos de programa", "bin" o "lib", que no representan objetos naturales al usuario, adiós a los archivos con nombres crípticos. Tendrán que sustituirse por las categorías "programas" y "librerías". Imagina que abres Ms Word y escribes "informe termistor" y te lo encontrase, independientemente de si la práctica es de Termo, es de este año o del pasado. Imagina que te acuerdas de que leíste un artículo sobre la digestión de la rana, pues escribes "artículo digestión", y te salen todos los artículos (que no canciones que contengan esa palabra) sobre la digestión, incluyendo el que querías de la rana, independientemente de si el formato es OpenDocument, si está en XHTML, si lo leíste desde Gentoo, desde Frugalware o desde Windows.
En resumen: las etiquetas son un genial paso adelante hacia la abstracción y organización de los datos, una evolución necesaria.