Punto y seguido
Tan rápido como llegó la primavera han pasado el verano, el otoño y el invierno. Todo en mi cabeza, como si hubiese sido un sueño.
Mirando desde fuera, ¡el balance ha sido positivo! Me pregunto, ¿qué he perdido? ¿He perdido mi tiempo, mi dignidad, algo? Que vá, si no he perdido nada. La verdad que ha sido uno de los mejores años. He aprendido un montonazo: secretos que no hay que desvelar, mentiras que no debo contar, libros que hay que leer, cosas que te pueden pasar.
Me he entretenido escribiendo tontadas, he soltado una lagrimita escuchando cierto nombre, y no puedo negar que me o he pasado pipa.
Aunque sólo seas un sueño, aunque pueda sentir pena por lo que puedo ser y no fue, ¡gracias! Allá donde estés, ahora que estás leyendo, que sepas que me has hecho feliz por un momento.
Hoy es 31 de diciembre y, para el año que viene, sólo espero más de lo mismo.




