August 28, 2006

Para ciertas cosas, preferimos no dar la cara

Archivado bajo: Cultura, Amigos, Personal - dukebody @ 3:33 pm

A través de un meneo encuentro un artículo en CincoDías que trata el tema del presente y futuro de la tecnología SMS.

Entre otras cosas, afirma:
Mucha gente prefiere escribir a llamar en determinadas ocasiones, como en el inicio de ciertas conversaciones, compromisos sociales o la declaración de afecto. Los SMS se han convertido en un vehículo más del cortejo amoroso sustituyendo a las flores. Es un entorno discreto que permite expresarse más libremente y decir cosas que quizá no se dirían en una conversación cara a cara.

¿Por qué nos es más fácil mostrar nuestro afecto a través de un SMS o a través de un ordenador? ¿Tenemos miedo de que esa persona a la que queremos nos desprecie por mostrarle nuestro afecto a la cara? ¿Acaso el amor, el cariño, se ha convertido en un eufemismo tal que tenemos que esconderlo detrás de una pantallita protectora para que no destelle tanto que provoque ataques epilépticos? Sí, igual que nos puede molestar que las parejas se besen en público, hemos aprendido que las muestras de afecto tienen que ser privadas, hasta el punto de ocultárselas a la misma persona que amamos.

- No le digas a nadie que me gusta, habréis oído más de una vez a algún amigo cuando os confesaba que estaba por esa chica tan guapa. Y es que, a pesar de que todos hablamos del amor como algo que es maravillosa y sensacionalmente bello, en el fondo lo vemos también feo, tendemos a ocultarlo, porque nuestra propia necesidad de los demás encierra nuestra debilidad. Porque si confías en una persona, porque si amas a una persona, precisamente ella es la que te puede destrozar la vida, la que tiene la capacidad de transformar todo tu amor en odio e ira en cuestión de segundos - lo siento, ya no siento nada por ti, en miedo porque ahora te has quedado solo, porque le importa más su vida que la tuya, porque lo primero es ella y luego tú.

El egoísmo y el mercantilismo ha venido a apoderarse de nosotros, de nuestra maravillosa cultura occidental. ¿Dar algo por nada? ¿Dónde se ha visto eso? Aquí las palabras bonitas se intercambian por palabras bonitas, y por eso no te atreves a decirle a esa chica que quieres salir con ella, porque acaso ella no quiera salir contigo, por si cuando viese que te tiene en la palma de la mano te despreciase y buscase un chico más difícil. Tú que le diste lo que tenías y ella te ha pagado con la nada.

El rollo se va poniendo demasiado sentimentaloide, de poeta de contenedor, así que os daré un consejo: lo que te aprecia alguien no se mide en el número de perdiditas que te hace ni en que te ponga tonterías cariñosas al final del mensaje, sino en las ganas que tiene de gozar de tu compañía. ¿Estarás allí para escucharle cuando lo necesite?

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